La Alhambra suele entenderse principalmente por lo que se ve... En la Alhambra, el agua no es un simple adorno ni un recurso estético. Es una infraestructura activa que organiza el lugar, hace funcionar el conjunto y da forma a la experiencia del espacio. Su presencia no responde a decisiones aisladas de diseño, sino a un sistema continuo que capta, transporta, distribuye y controla el agua con gran precisión.